Archivo | Avícolas RSS feed for this section

Un pavo muy REAL

28 Abr

AndreaRodríguez Soto

El Pavo Real es un ave doméstica procedente de la India que se utiliza en todo el mundo como adorno de jardines. Aunque lo conocemos con la imagen de ese ave colorida con una gran cola hay que indicar que las hembras son mucho menos coloridas y además están desprovistas de ese enorme abanico que solo posee el macho cuya función es la del cortejo de las hembrasy además los machos renuevan la cola cada año quedándose desprovistos de ella durante la etapa otoñal-invernal.

Elejemplar de la imagen se trata de una hembra. Los pavos reales llegan a pesar unos 5 Kg en el caso de los machos, a pesar de su elevado peso y la tipología robusta de sus patas son capaces de dar pequeños vuelos para refugiarse en los árboles. Emiten un fuerte sonido que su hábitatnatural sirve para indicar la presencia de animales peligrosos, por lo que en su lugar de origen es un animal muy apreciado.

Además de eso es capaz de alimentarse de las cobras. Estas aves son de naturaleza polígama, cada macho tiene varias hembras que ponen los huevos en el suelo en un pequeño agujero. Dentro de Madrid lo encontramos en muchos parques, especialmente en aquello relacionados con la realeza.

xt2zhne6

Anuncios

Cantan siempre más, y más, y más…

14 Abr

Lorena Lafita Luna

Cantan para combatir el ruido en las ciudades. 

Según un estudio publicado en la revista Behavioral Biology, pájaros como los Serinus serinus (conocidos popularmente como verdecillos) intentan compensar los efectos negativos del ruido de la ciudad dedicando más tiempo del acostumbrado a la actividad de canto.

Estas aves pueden emplear hasta el 60% del tiempo en cantar a niveles de 70 decibelios, pero a partir de ese nivel cantan menos, probablemente porque dedicar más tiempo al canto puede interferir en exceso con tareas tan importantescomo estar atento a los depredadores o a otros verdecillos vecinos.

Los verdecillos son pájaros que han colonizado las ciudades europeas, pero ahora, su incansable cantar trae riesgos: incluso aves que han colonizado ambientes ruidosos, como los verdecillos, pueden verse condicionadas por el aumento del riesgo asociado a compensar los efectos del ruido cantando y es que esto podría ocasionar cambios muy bruscos en la forma de distribución de las aves debido a que se traspase el límite de ciertos umbrales de ruido.

Según el equipo de investigadores, los individuos también cambian su comportamiento según la variación del nivel de ruido entre días laborables y fines de semana.

   

Para algunos, estos datos sobre la capacidad de adaptación que tienen algunos seres vivos al ruido, facilitará a posteriori la prevención de los cambios de comportamiento de las especies a través del manejo del ruido ambiental.

Casi todas las predicciones son bastante catastrofistas porque en general no contemplan la flexibilidad de los organismos a los cambios de su entorno. El trabajo muestra que las especies pueden compensar estas variaciones mediante comportamientos flexibles, pero solo hasta cierto punto.

CON OJOS EN LA ESPALDA

8 Abr

Lorena Lafita Luna

ELLOS SI MARCAN LA DIFERENCIA

A  diferencia del resto de las aves, que carecen de pabellón auditivo externo, los búhos y otras rapaces nocturnas poseen una especie de orejas que les ayudan a detectar una presa en la oscuridad de la noche. Con objeto de localizarla con precisión, la rapaz mueve la cabeza de un lado a otro con una extraordinaria facilidad, y esto alentó la creencia de que, si una persona daba vueltas alrededor de un búho, podía provocar que estas aves se troncharan el cuello. Lo cierto es que el búho real y el chico pueden girar la cabeza hasta 270 grados y que, gracias a esto, abarcan un campo de visión de 360 grados sin necesidad de moverse de sitio.

La mayor parte de los búhos tienen los ojos rodeados por un disco facial de plumas rígidas que dan la impresión que tienen cejas. Dado que pocos búhos capturan sus presas a plena luz del día, su oído es especialmente importante. Muchos búhos tienen el cráneo asimétrico, con las aberturas auriculares a diferentes alturas; esto les permite localizar a sus presas por los ruidos que producen.

La distribución de los búhos y lechuzas abarca todo el planeta, a excepción de la región antártica; la lechuza común tiene una de las distribuciones más extensas de todas las aves vivientes. Los hábitos de anidación de los búhos son notablemente variables. Algunos anidan en agujeros de los troncos o entre las rocas, otros hacen grandes nidos en los árboles y otros, como los mochuelos excavadores o lechuzas vizcacheras, anidan en el suelo.

Todos ponen huevos de color blanco. Los búhos se alimentan en exclusiva de animales vivos, y el tamaño de su presa es proporcional al tamaño de cada especie; sus presas potenciales son desde insectos hasta mamíferos del tamaño de una liebre. Unos cuantos se alimentan únicamente de peces. Comprimen y regurgitan en forma de egagrópilos las partes indigeribles de su alimento, como huesos, pelo y plumas; el análisis del contenido del egagrópilo permite identificar la especie a la que pertenecía la presa.

 Al caer la noche, esta ave emerge lentamente de su sueño diurno. Descansa en una rama de árbol en la oscuridad y utiliza su agudo sentido del oído para recoger los sonidos emitidos por su presa. Ocasionalmente da un giro de tres cuartas partes a su cabeza para buscar su próximo alimento. Una vez que localiza a su víctima, lanza un ataque sorpresivo acercándose en silencio a su presa. ¡Este hábil cazador es un búho!

Existen más de 200 tipos diferentes de búhos. Pueden encontrarse en todas partes excepto la región de la Antártica. La mayoría de los búhos son activos de noche. Sin embargo, existen unas pocas especies; como los búhos de la nieve que viven en el Artico, que cazan a plena luz del día. Los búhos generalmente viven solos o en pareja. Durante la época de apareamiento, sin embargo, los búhos pueden reunirse en grupos. Un grupo de búhos es llamado un parlamento.

     

Moby Duck

6 Abr

O el increíble viaje de los patitos de goma.

En 1992 un carguero que había zarpado de Hong Kong rumbo a América transportaba 28.800 patitos de goma amarillos (a demás de castores rojos, tortugas azules y ranas verdes de plástico) perdió su mercancía debido a una fuerte tormenta en el Océano Pacífico (cerca de la línea internacional de cambio de fecha, donde se separan los hemisferios occidental y oriental), dando comienzo a una viaje que ha inspirado anuncios y a científicos de todo el mundo (incluso el IME español se hace eco de la noticia) para estudiar las corrientes marinas: 29.000 juguetes de plástico para la bañera, ¡al agua patos!

El oceanógrafo Curtis Ebbesmeyer (en la imagen de la izquierda) les ha seguido la pista por el Polo Norte y el Atlántico, y aseguró hace un par de años que algunos llegarían a España.

Hace dos años llegó el primer patito a Inglaterra.

Y, este verano, 19 años después del naufragio y tras superar tormentas e inclemencias de todo tipo, se prevé la llegada de los pequeños patitos a las costas gallegas, allá por el mes de julio.

Curtis está interesado en ver donde tomarán tierra, e hizo estas declaraciones al diario Daily Express:

”Ahora es inevitable que lleguen a las corrientes del Atlántico y aparezcan en las playas inglesas. Si un juguete es devuelto al fabricante se podrá reclamar una recompensa de 50 libras por él. Pero tienen mucho más valor si se venden privadamente como objetos curiosos pudiendo alcanzar más de 1000 libras”

  Miles de animalitos de plástico destinados a nadar en bañeras, a la deriva. Curiosa es la fortuna, que quiso que se enfrentaran a algo más grande.

Gracias al naufragio, se ha avanzado mucho en el estudio del “giro oceánico del Pacífico Norte”: una corriente circular del Pacífico, que se sitúa entre Japón, el sudeste de Alaska (Isla de Kodiak) y las Islas Aleutianas, descubriendo que un objeto tarda tres años en completar este ciclo. En palabras de Ebbesmeyer: “Nosotros ya sabíamos de la existencia de este giro. Pero hasta el incidente de los patos desconocíamos cuánto tiempo se tardaba en completar el circuito“.

Además, Ebbesmeyer ha colaborado con la policía para seguir la pista de restos humanos flotantes en algunas investigaciones, una de las cuales sigue todavía abierta.

Y esta odisea tan especial es la que el periodista estadounidense Donovan Hohn (a la derecha) ha reconstruido en Moby Duck. The True Story of 28,800 Bath Toys Lost at Sea and of the Beachcombers, Oceanographers, Environmentalists, and Fools, Including the Author, Who Went in search of them –en referencia a la inmortal obra Moby Dick-, empezando por la fábrica de la que salieron todos estos juguetes y terminando en algunos de los lugares a los que llegaros los patitos, castores y ranas.

En España puede adquirirse por Amazon.

Todo parece muy divertido, pero Ebbesmeyer señala también que hay un aspecto más serio en este trabajo, haciendo hincapié en los riesgos que representan los miles de contenedores que se caen de los barcos. ”Hay 50 grandes contenedores de acero flotando en el Atlántico. Un verdadero peligro”, dice. «Las compañías de contenedores no me lo reportan porque no les gusta hablar de estos accidentes». Ebbesmeyer calcula que al año se pierden entre 2.000 y 10.000 contenedores, muchos de los cuales se abren y vierten su contenido al mar. Sí, queridos lectores: Ebbesmeyer es un gran protector de la fauna marina, como el equipo de Quítame La Correa.

Así que, si alguien encuentra este verano (entre esos paseítos al perro por la playa y el disfrute de los fondos marinos) algún famoso patito de goma, aquí os dejamos la dirección para comunicar los hallazgos de patos u otros juguetes a la derivawww.beachcombers.org

Alejandra Rovira Marcos

18 meses sin cabeza

27 Mar

Nos enteramos de esta insólita historia gracias a uno de nuestros lectores y no podíamos quedarnos sin compartirla con todos vosotros. ¡Atentos!

Nos trasladamos hasta Fruita, una ciudad de 6.400 habitantes de Colorado (Estados Unidos), que apenas sería noticia si no fuera porque allí nació y creció su ciudadano más famoso: el gallo Mike. Pero Mike no es un pollo cualquiera. Ha pasado a la historia por ser el único animal que ha vivido más de un año sin cabeza, exactamente 18 meses, gracias a los cuidados y mimos de aquéllos que, en su día, le seccionaron la mayor parte de su cabeza con la única intención de preparar una suculenta cena.

Todo pasó el 10 de septiembre de 1945 cuando el dueño de Mike, Lloyd Olsen, fue enviado por su mujer a buscar un pollo para la cena. Olsen escogió al que se convertiría en el famoso Mike, ese día Mike era tan solo un joven gallo de cinco meses y medio y uno de los más cebados del granero.

Olsen, como siempre, levantó el hacha con cuidado intentando dejar la mayor parte del cuello posible -la zona que más le gustaba a su suegra- y le cortó la cabeza. Hasta aquí todo normal. Después de ser decapitado, el pollo dio unos pasos y se fue al corral con las demás aves. Mike agitaba sus plumas e incluso intentaba esconder lo poco que quedaba de su cabeza bajo el ala. También quiso piar aunque el único sonido que podía emitir era un leve gorjeo procedente de su esófago abierto.

Al día siguiente Olsen pudo comprobar que Mike seguía vivo y se dió cuenta de que le convenía bastante más alimentarle y dejar que siguiera viviendo. Lo cuidó y lo alimentó, proporcionandole granos de maiz y leche. Este, en vez de desfallecer fue ganando peso, pasando de 1 kilo a más de 3.

Ahora mismo todos os estaréis preguntando como es posible y lo mismo hacía la gente en esa época, acusando a Mike de un fraude, por lo que tuvo que llevarle a la universidad de Utah en Salt Lake City.

La explicación fue sencilla: el golpe nada certero le había dejado intactas la yugular, gran parte del cerebro y un oído, por lo que podía vivir.

Olsen se dió cuenta del potencial de toda esta situación y decidió exhibirlo por todo el país presentándolo como un auténtico milagro. Se pagaban más de 25 centavos por verlo correr y observar su cabeza flotando en un frasco de formol. Llegó a ganar 4.500 dólares al mes.

Había nacido una estrella. Revistas como Life o Time se hicieron eco de la increíble noticia, así que el ejemplo cundió y otros granjeros comenzaron a cortar cabezas a sus pollos para ver si ocurría lo mismo. El que más vivió fue uno llamado Lucky, pero no pasó de los 11 días.

La vida de Mike se apagó una noche de marzo de 1947, en un motel de Phoenix, Arizona, Estaba en el viaje de vuelta a casa tras la gira. Al parecer Mike murió asfixiado por un grano de maíz,

Como los Olsens habían olvidado su comida y sus jeringas de limpieza en la caseta el día anterior, no pudieron salvarle. Lloyd Olsen alegó que había vendido al animal, de modo que surgieron historias sobre Mike por todo el país hasta 1949. Otras fuentes, entre las que se encuentra el Libro Guinness de récords mundiales, afirman que la tráquea del pollo no podía obtener el aire suficiente para poder respirar; así que fue estrangulado en el motel.

Actualmente Mike, el pollo sin cabeza, tiene un notable reconocimiento en Fruita, Colorado, ya que anualmente se celebra una fiesta en su honor (“Mike the Headless Chicken Day”). Desde 1999, cada tercer domingo de mayo se organizan una serie de actividades entre las que se incluyen “5K Run Like a Headless Chicken Race”, “egg toss”, “Pin the Head on the Chicken”, “Chicken Cluck-Off” y “Chicken Bingo”. Incluso se ha editado un libro con sus mejores fotos y una escultura con su nombre se levanta en pleno centro. Hasta tiene página en Internet (www.miketheheadlesschicken.org). Todo ello para celebrar «el coraje y las ganas de luchar de Mike».

Además la banda Radioactive Chickenheads compuso una canción sobre Mike.

 

Sofia Sánchez Irazusta.